Poesías
POESIA MÍSTICA (2011- Actualidad)
Soy una persona frágil, limitada y contingente.
A veces me siento mejor y otras peor que los demás.
Tengo un principio y un fin.
Un día moriré y siento miedo.
Soy una persona habitada.
En mi viven el amor, la verdad, la sabiduría y la fuerza.
Vivo en un mundo habitado y lleno de luz en el que puedo confiar.
Veo a las personas como inherentemente buenas.
Soy el Ser. Sólo yo existo.
El universo es mi cuerpo.
No he nacido y no puedo morir.
Todas las personas son miembros de mi cuerpo y su movimiento es mi movimiento.
Soy el no-ser.
Inmanifestado, inmóvil, sin forma y vacío.
La Fuente de todo lo que existe.
En mí no existen ni el tiempo ni el espacio.
Yo soy y tú eres, somos dos seres únicos, dos manos que se tocan.
Yo soy tú y tú eres yo, un único cuerpo.
Ni yo soy ni tú eres, electrones y neutrones que danzan en el vacío.
Soy como el agua, puedo ser el más pequeño de los hombres y ocupar el
último lugar, hermano de todos los rechazados de la Tierra.
Y puedo subir al cielo, como una nube.
Libre para ser agua, hielo y nube.
Esta es la historia de un anciano,
que pasó de tratar a las personas como cosas
a tratar incluso a las cosas como personas.
Podía ver la luz del interior de las almas, y de las piedras.
Acarició con su mirada que todo en este mundo tiene vida,
y es un grito,
una palabra asomada al vacío.
Todos signos de un lenguaje arcano.
Entendió porque el padre dijo que todo estaba bien y era bueno.
Percibió la luz amorosa en el fondo de todo,
que todo sostiene,
Incluso lo torcido,
lo feo y lo oscuro.
Se dio cuenta de que la diversidad y la unidad suceden al mismo tiempo,
que las palabras nunca consiguen arañar el silencio,
ni suplantarlo.
Simplemente son acogidas
por una madre que les da el pecho.
El Espíritu,
pegamento dorado que
nos demuestra que nunca estuvimos solos.
Que Andrómeda y Casiopea están íntimamente unidas a ti.
Dibujos del mismo pintor,
vinculados por la tinta de su pincel,
Y que se yo,
también quizás se dirige a ti,
¿escuchas su voz?
Tú me sedujiste y yo me dejé seducir.
Perfumabas la mañana y tus lágrimas frías la escarchaban
mientras tu aliento húmedo, con sabor a pasto, me acariciaba.
Te escuchaba hablar lenguas extrañas
y tu tacto parecía de babel.
Inundabas mi espíritu con el sol de tu luz y
mi corazón, motor ardiente de tus suspiros,
fabricaba besos eternos lanzados y entrelazados.
Claridad del acaso,
del poniente al sur,
moreno de la mulata y
verdor de esos verdes ojos verdes.
Mi pastor, mi rienda suelta,
mi amor.
Mi velero y mi mar,
mi horizonte,
mi río y mi océano,
mi cascada,
mi risa de niño,
mi pan.
A veces soy un gorrión con un ala herida,
con las plumas mojadas por la lluvia,
tiritando de frío.
A veces también puedo ser dos manos
cálidas que lo recogen
y acurrucan.
Soy la soledad de un bebé
y los labios de un hombre que las sorben, saladas.
Soy miedo
y la confianza que abraza al miedo.
Soy un niño de la calle
y una calle sin niños.
Soy un piloto llamado Otto
y un amor congelado.
A veces soy,
a veces no soy.
Relajarme en lo que es,
sin planes,
dejando que las piezas del universo se coloquen,
sabiendo que sucederá lo que tenga que suceder en cada momento,
en cada instante,
en cada pensamiento de Dios que cobra vida.
Siento tu voz,
dentro de mí
y dicen que eres
mi imaginación.
Luz de mi sol
sol de mi ser.
Siento tu voz,
dentro de mí,
tu aliento bucea en mi interior.
Agua de ayer,
mañana y hoy.
Suspiro en ti,
flor de pasión,
y dicen que eres mi imaginación.
Sacia mi sed,
dame tu amor,
enciende mi luz,
hazme ser vela
del mundo,
Amor.
Deseo original,
útero vacuo,
generativo.
Dejar que el mundo exista en mí y yo en él,
como una montaña es parte de la corteza terrestre,
como un mar es parte de la lágrima original.
Unión, yoga, alfa y omega,
paz, risa,
estar en el mundo sin ser del mundo.
Ya.
En la noche oscura brillan las estrellas.
Cuanto más profunda más brillan,
Cuanto más brillan más profunda.
En la oscuridad la sed me guía.
Eres agua ausentada.
Eres el Todo de mi nada.
Me enseñas que sin Ti:
el desierto clama,
y ni el agua calma
ni siquiera cala.
DE ORIENTE Y OCCIDENTE (2008-2010)
DE ORIENTE
Hombre occidental,
tu miedo al Oriente, ¿es miedo a dormir
o a despertar? (Antonio Machado)
¿El camino?
Comía un plátano porque estaba a mano.
Ahora una manzana porque hay que pelarla.
I
Atención
II
Nada es lo que parece.
III
Tengo suerte al darme cuenta
de que somos diferentes
y soy afortunado si comprendo
que somos uno.
IV
El hacer nace del no hacer
el hambre del no comer.
Para desayunar antes hay que haber ayunado.
IV bis
Para encontrar hay que dejar de buscar
para saber dejar de conocer
por eso permanece oculto el secreto
porque el que quiere algo no lo consigue
y el que lo consigue lo ha dejado de querer.
V
La vida es espacio entre deseo y satisfacción
presente es camino entre objetivo y obtención
si vas a comprar el pan disfruta cada paso
si vas al cementerio no te olvides de vivir antes.
VI
La euforia por un éxito anuncia el sufrimiento por un fracaso.
El dolor por una pérdida predice la alegría por un triunfo.
Y viceversa.
La felicidad
descansa
observa
atenta
la danza
quieta
VII
Ya no importa como ganarse la vida
cuando se gana la vida.
Si la vida se gana
desaparece el miedo a perderla.
VIII
(a S.A)
La desilusión convierte la ilusión en camino
la contención permite la expresión
la contracción permite la expansión
La mente del no iniciado
ser consciente de la ignorancia
preguntar sin pretender
conocer poco y aprender mucho
saber no pensar.
La comprensión de que ser admirado es un riesgo,
la ternura hacia uno mismo
ser frente a deber ser.
La constatación de que dar es un placer
la capacidad de recibir un regalo
felicidad que se desborda.
Nace cuando desaparece
la necesidad de afecto
se apoya en la felicidad interior
y madura en mayor espacio para amar
Vacío y lleno
fondo y forma
hueco y contenido
nada y hombre
madre y padre
ser y hacer.
Cuando uno regala su yo
recibe el universo a cambio
Si olvida quien cree que es logra ser quien es
Si deja de correr tras las diez mil cosas logra
a cambio una única cosa.
Cuando desaparece el mundo
se encuentra el universo en una gota de agua.
Pensar con el estomago
llevar los castillos de la mente
a las entrañas.
Resolver con las vísceras
lo que pertenece al bazo
al vientre
al hígado corazón.
Respirar con el ombligo
portal con la madre
tubo de palomas mensajeras
del suspiro inicial y los primeros alimentos.
El pensamiento navega
se difumina
desaparece
un inspirar
un espirar
un ser luz
expirar
y ser
nada
I
Un borde de precipicio
una cuchilla sobre la que reposan los pies
un cohete a la luna
un difícil equilibrio
un golpe contra el frío rostro de la realidad
y un aliento en los pasos.
II
Un pez sigue la corriente
y se hace consciente de sí mismo
del agua,
lucha,
nada,
después nada
y se relaja en la nueva corriente.
III
Incomprendido
desprestigiado
demonizado
es el padre de la creación
permite que haya camino
y da ganas de andar.
Es el motor de la vida
de la célula que quiere ser hombre
y penetra otra célula
es soplo
es difícil de enjaular
y por eso asusta
pájaro frágil y libre.
IV
La ira es una manera de mirar el mundo
a los otros
a nosotros mismos,
como el cariño.
V
Tras el dolor se esconde la sabiduría,
agazapada, alerta.
DE OCCIDENTE
Luz esencial
de carpintero
a medio camino de la ilusión.
Lágrimas de saeta
éxtasis de incienso
y amor
no condicionado.
Los dogmas no entran
se quedan en los zapatos
junto a los silicios
catecismos y
mecanismos inquisidores.
La pregunta no es donde está el limbo
si debajo o dentro de la cama
ni cuándo conquistamos al cielo,
La fe no es una creencia ciega
ni la gracia un cuadro.
Es más bien una vibración,
un mirar con los ojos de sentir,
es ver con más luz la estreltizia
y más brillante el pelo del gato.
Para conocer al bambú
se puede ser flexible
bailar con el viento
agitar las gotas balanceando la cabeza
como una hembra que se seca al sol.
Para hablar a las hormigas ser capaz de formar,
como la muchedumbre de un concierto
portando un ataúd de miga.
Para escuchar a los grillos
sentir sus brazos de violín herido.
La lupa investigadora se vuelve inútil
muro infranqueable
como a veces son las palabras:
Razón, Mio, Verdad.
El río en su rumor cuenta
que es cierto lo contrario a cualquier verdad
que la nada es una mentira al oído de un todo embustero.
¿Por qué te escondes si
eres imagen nuestra?
Si eres el Ser cuando ya no
quedan imágenes.
Eres el fruto de la cáscara de mi piel.
Soplo
paloma
escribes al oído
y mueves pintores sobre el lienzo.
Te buscan en el exterior
como un gato que persigue su cola
ignorante.
Eres en un campanario, sí,
pero también los ojos de esa niña, un balón de fútbol
y el viento que acaricia la flor de un almendro
y la desposa
y se la lleva como un Zeus seductor.
Tu reino sí es de este mundo
vives en el presente
en la acción atenta
sin más objetivo que ser
sin más fin que la eternidad del instante.
El corazón del guerrero
bombea sobre una mano,
expuesto en una vitrina
de cristales rotos.
Arrancado de costras
de piel
late al viento,
vulnerable,
entregado.
Tan valiente
que le duele el aire,
tan delicado
que se atreve a sentir
y no se esconde.
Compra el amor con dolor
no huye de la paradoja
la acepta ecuánime.
El guerrero es tan solo asesino
de máscaras
tan seguro que no necesita dominar
ni controlar
ni exigir
ni corregir
ni mandar
ni siquiera luchar.
Sabe entregar la victoria
porque ganó antes de pelear.
Un telón cae
y el arte se desnuda
la mente pequeña se colapsa en la gran mente.
Gracia
no ser para ser
morir
y renacer en lo sencillo
montar en bicicleta si se monta en bicicleta
sentir el roce en las piernas cuando toca al viento soplar.
Obedecer,
después ser libre
para luego ser vivido por la libertad,
cruz ligera de alas blancas que vuela.
DESCARTES y DESPARPAJAROS (2002-2012)
Piantao es tu mirar, de nostalgias,
yuyos, mate, tabaco y pólvora.
Dalí de los tangos,
Lorca de las milongas.
Las callecitas de Buenos Aires,
tus renglones, poeta de ciudad:
de casas y farolas,
garúfas,
chiquilines de bolsillos flacos,
milonguitas en su trasnochar,
ah, y esa hembra canyengue y sola.
Mareaos, damas ligeras y linyeras,
compañía en tu cantar.
Tanguero de los pobres,
perdedores sin azar.
Balada húmeda en la ventana,
el parque del Retiro solo descansa.
La ciudad se lava la cara y aclara su garganta,
resacosa de bocanadas de tubo de escape.
Las hormigas hoy no van a trabajar
y a la ciudad hoy no le pican las calles.
Solo, un hombre vaga por los charcos.
Sola, una mujer cruza carreteras.
Juegan a encontrarse con el quizá no en la pechera.
La ciudad atenta les mira,
les enciende las farolas,
les guiña los semáforos,
les extiende las aceras.
Vieja vagabunda juega
con el destino al amor.
( A Miguel Hernandez, poeta cabrero)
¿Dónde vas almendra?
Necesitas el vaho de la madre
el frescor del barbecho
y el rocío de la nube hecha tierra.
Buscas también sin saberlo un empujón
un auparte en tu tallo
y eres savia
ganas de apoyarte sobre los hombros de quien tú eras
y crecer y ser sol
pero como sin quererlo
contenta de ser almendra, tallo, árbol y tierra.
Pequeñas muertes se encadenan,
el fruto desprende su cáscara
y goza cada segundo de su nacimiento.
Lo sabe la hoja que planea como una bailarina
tostada, seca, cadavérica, feliz.
Lo sabe el hombre que da un paso
llora
y sonríe
como un niño,
que sabe que es frontera la risa y el llanto
como un viejo,
que sabe que la muerte alumbra a la vida.
Soy como el viento;
un susurro invisible,
un eco de mármol entre ortigas,
como el agua, ¿quien sabe donde irá?.
Soy más que la parte y viceversa;
un niño desatendido, un viejo macilento,
un camino, collar de instantes.
Soy cuando dejo de ser,
una canción de cuna,
una lumbre en un refugio,
una lumbre en un refugio,
Soy una lámpara inquieta,
un guiño al oído,
una risa,
un naufragio.
Un bosque de espejos miran al sol
ella y él corriendo tallan un después.
Corren cada vez más ligeros, liberando el caparazón inútil
uniforme de las buenas intenciones
banderas de la vida cotidiana.
Ella y él inician el vuelo en el suelo luminoso.
Ella y él unen sus cuerpos en una batalla con dos claros vencedores.
Sir Lancelot y Ginebra,
ella y él muriendo juntos
girando al sol.